Feliz 2013!

Mi amistad y buenos deseos sean con ustedes. Muchas gracias por pasar por este blog, por estar tan cerca.

Va mi abrazo agradecido:

Sigue leyendo

‘The Master. Retrato del novelista adulto’, Colm Tóibín

The masterPues sí, tiene razón Javier Marías, esta es una buena novela. Ya después cada quien la pone en el lugar que prefiera, pero el modo en que Colm Tóibin se acerca a la vida de Henry James, la manera en que se adentra en las obsesiones, las dudas, y las dependencias que acompañan al novelista, me han recordado a la propia obra de James. ‘The Master’, acaso, podría ser la autobiografía que este no llegó a escribir. En ella están la delicadeza de la prosa, lo cuidado de los ambientes, la tensión subterránea de los conflictos y, además, el recato al enfrentarse a determinados temas. Todo James.

Un ejemplo (y esta quizás sea la mejor escena erótica homosexual de la literatura contemporánea):

Sigue leyendo

‘Bark At The Moon’, Ozzy Osbourne

Cada quien colecciona regalos antiguos, huellas trazadas sobre las fechas, importancias ganadas con la memoria. Este año trae recuerdos simples: canciones, casas, ellas, nosotros y momentos que apenas consigo recordar. Pero una navidad estuvo este disco, sólo este disco, que hacía diez ya se había publicado, pero no lo tuvimos hasta entonces. Sobre la mesa sobrevivía la claridad de un tubo de luz fría y un mantel a cuadros, no recuerdo qué comimos. Por beber, debimos de beber algo que tenía alcohol. Entonces todos fumábamos y el aire tenía el velo blanco del humo. Eran unas fiestas extrañas aquellas. Eran unas fiestas simples. Eran unas fiestas como la última fiesta y también la primera. Ahora que estas fiestas pueden ser distintas y de hecho lo son, sólo me queda la música para componer la memoria, para restaurar el orden exacto de mis prioridades, para recordarme la levedad de todo lo añorado, de todo cuanto llegas a poseer.

Sigue leyendo

Auf Wiedersehen, Murakami

MurakamiNadie podrá decir que no lo intenté, que no me he leído, en un esfuerzo que podría tomarse por poco saludable, las primeras cien páginas de cuatro novelas de Haruki Murakami, y yo no podré negar que al abandonarlas sentí una satisfacción comparable a las mejores dichas y a las más celebradas fugas.

¿Cómo resumir las razones?

Lo último que recuerdo es que dejé a uno de los personajes en el fondo de un pozo, meditando.